¿Recuerdas las películas románticas de antaño (es decir, la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI 😉 )?

Quienes crecimos ilusionándonos frente a la pantalla cuando Hollywood sacaba una nueva producción, hemos tenido que escuchar 45.678.999 veces que no debíamos creernos el amor que nos mostraban. Que no éramos realistas, y que, si aspirábamos a unos sentimientos así, nos sentiríamos eternamente frustrad@s, puesto que más allá de un guión cinematográfico, eso no existía.

Personalmente, aunque adoro las comedias románticas hollywoodenses, hay muchas partes de las que me gustaría prescindir en una relación verdadera, como por ejemplo esas discusiones absurdas por las que suelen romper a mitad del filme, que se originan únicamente por falta de comunicación y de confianza. Absurdo, predecible e innecesario.

No obstante, estos romances también me transmitían que los protagonistas se amaban de verdad. Que se elegían el uno al otro por encima del resto del mundo. No por el hecho de ansiar tener una pareja, sino porque habían encontrado a esa persona que aportaba otra luz a su mundo. Y este sentimiento, esta atracción, no se fundamentaba únicamente en un plano físico y sexual, sino también emocional y mentalmente. Tenían una conexión preciosa. Sumaban a la vida del otro.

Como dice Karol G, contigo no es perfecto, pero sí mejor.

Me encantaban aquellas escenas en las que, tras darse una pausa en su relación (como ya he dicho antes, por cualquier absurdez predecible e innecesaria), intentaban salir con otras personas, pero nunca era lo mismo. Porque su amor era personal. Porque no buscaban cualquier compañía o aventura sexual. No les bastaba con tener “un(a) novi@”. Simplemente, a quien amaban profunda y lealmente era a (inserta nombre de tu preferencia).

Ah, y si lo que me quieres decir ahora mismo es: ¿Ok, pero de verdad crees que tras esos 90 minutos la relación seguía siendo perfecta?

Pues bien, yo te respondo: no lo pienso ni por un segundo. Opino que en cualquier relación va a haber roces y malentendidos. Pero, siempre que estos no deriven en falta de respeto, daño emocional intencionado u otro tipo de toxicidad, creo que dos personas deben tener empatía y una buena comunicación para que unos simples roces no destruyan su relación (hablaremos de esto en otro post 😉 ).

Eso es lo que yo veía de pequeña en la TV. Sin embargo, ¿qué veo ahora fuera de la pantalla?

Parejas que quedan preciosas en las fotos. Que reciben miles de likes en las Redes Sociales, y que parecen tener una relación maravillosa. Feeds llenos de besos tiernos y/o húmedos, divertidas carantoñas, muecas graciosas y manos entrelazadas.

Porque estamos en la era Instagram. En la que el postureo prima. Cuando no importa tanto cómo eres por dentro, si no la imagen que das por fuera. Si los demás piensan que tú y tu vida sois perfect@s… significará que los sois, ¿no?

¿Quieres saber qué más veo?

Personas que cada mes salen con alguien distinto. Y no me refiero a un ligue o un lío sexual, en ese caso me parecería lógica tanta variedad. Estoy hablando de gente a la que llaman “novi@”.

Si te fijas, a mi edad ya tienen un currículo con al menos 5 parejas distintas, siendo al menos una de ellas, de media-larga duración. Sin embargo, si les preguntas te dicen: yo nunca me he enamorado. ¿Disculpa?

Para mí, un novio es alguien en quien confío. A quien conozco y amo por su forma de ser. Quien me brinda apoyo, atención y amor en la misma medida que yo a él. Para mí, esas cinco letras entrañan unos sentimientos y un compromiso difíciles de explicar, pero sencillos de demostrar.

Y no me refiero a sentir mariposas en el estómago ni las piernas temblorosas. Sino a que me brillen los ojos o me salga una sonrisa al pensar en él. Sin nervios, simplemente ilusión por verle.

No obstante, para gran parte de mis conocid@s, un novi@ no es más que una persona con la que hacer planes, reír y acostarse. Piden a alguien a quien le guste el deporte, leer, nadar o viajar por el mundo. Y que sea rubio, moreno, pelirrojo, alto bajo, de ojos claros u oscuros.

En consecuencia, salen con alguien intercambiable que les sirve de complemento. Cuyo máximo requisito es que tenga buen cuerpo y/o cara, y que comparta sus aficiones.

¿Por qué? Porque sienten atracción por la idea de tener una pareja. Por las posibilidades que teóricamente esto les abre. Pero casi que les da igual quién sea la susodicha. Con tal de poder decir “he estado en Praga con mi chic@“.

En mi opinión, esto resulta en una relación superflua, carente de una verdadera conexión, en la que a la otra persona no le interesa realmente conocer a su compañer@, sus sentimientos, sus miedos, sus alegrías…

Por ello, claro, las relaciones les duran tan poco, o la tasa de infidelidad es tan alta como un rascacielos estadounidense, porque cuando surge algún problema que reduce la diversión, a otra cosa mariposa. Y me parece normal, si yo estuviera con alguien que no me importa de verdad, no perdería mi tiempo en aguantar sus partes “menos buenas”.

Mi consejo: hazte una cuenta de Netflix (hay un sinfín de programas y películas hilarantes) y practica todas esas actividades “de pareja” con cualquier ser querido o por tu cuenta. Te prometo que también te alegrará el corazón.

Espera a alguien que verdaderamente te llene y te importe. Que te respete y te adore. Alguien por el que tú sientas lo mismo.

¿Y mientras tanto? En Platanomelón o en la calle encontrarás a un montón de pretendientes (ya sea de plástico o humanos) dispuestos a satisfacer tu apetito sexual.

Para terminar, yo te aconsejo 45.679.000 veces que no te conformes con un amor de Instagram. Ya llegará uno intenso y verdadero. Ese que soñaste de pequeñ@ cuando, con la inocencia de la juventud, realmente creías que alguien sería capaz de amarte profundamente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s